LIBERTAD, UN DESAFÍO

La vida en sí, tiene muchos desafíos y son más cuando Dios no hace parte de tu vida.

 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”
1 Juan‬ ‭4:18‬ ‭RVR1960‬‬

Conocí a Jesús a los 16 años, tuve un encuentro con Él, aprendí a orar y entendí que sin Él era imposible vivir, sin embargo, me alejé y tomé decisiones equivocadas, porque era esclava del temor.

El temor es un lazo, te frena, debilita y te quedas sin fuerzas. Pero un día me encontré con un abrazo, “El Abrazo del Padre”, esta experiencia me liberó del temor y escribió para mí a través de la sangre de Jesús una nueva historia.

En 1820 nació Harriet Tubman, hoy sigue siendo una inspiración para las mujeres del mundo, es un referente por su determinación ante los obstáculos. Antiesclavista, defensora de los derechos de los más vulnerables y una mujer de fe en Dios, enseñó a luchar por la libertad.

 

Se puede afirmar que ser libre es el regalo más maravilloso que alguien puede recibir. En mi caso, cuando acepté el sacrificio de la Cruz, acepté el regalo de la libertad, ya no siento temor o angustia, comprendí que podía llevar una vida libre y sin esclavitud. Cuando Jesús me visitó, Él mismo me liberó, antes me sentía esclava del temor y del pecado.

Lejos de Jesús es vivir en esclavitud; La mayoría de las personas no se dan cuenta de que son esclavas. Pueden estar esclavizadas por otras personas sin darse cuenta, también por un vicio o la religión. Hay miles de formas o maneras de esclavitud.

Quién mejor para valorar la libertad que alguien que nació en esclavitud, es el caso de la mujer de influencia de la que aprendemos hoy, Harriet Tubman; nació en Maryland, hija de padres esclavos, pero ella se negó a aceptar el mismo destino, escapó en 1849 y logró llegar al norte. Sin embargo, no estaba satisfecha con su propia libertad, por tanto, dedicó su vida a ayudar a escapar, al menos a trescientas personas esclavizadas. Para lograrlo tuvo que regresar al sur en diecinueve largos viajes, regresaba una y otra vez. Rescató a sus padres de setenta años, hermanos, sobrinos, aunque ofrecían por ella una recompensa, no obstante, guiaba a docenas de personas hacia la libertad, atravesando peligros, viajando de noche y en extremo secreto. Le pusieron por sobre nombre “Moisés”.

La fuerza impresionante de Harriet Tubman era Dios, escuchaba la voz de Dios mientras conducía a los esclavos al norte, ella iba a donde Dios la guiaba. El abolicionista Tomás Garret expresó: “nunca conocí a alguien de color, que tuviera más confianza en Dios”.

 

La vida de Harriet Tubman debe servir de inspiración para tomar la decisión de ayudar a sacar de la esclavitud a otros, a ser valientes para servir a otros. El reto para hoy es meditar cómo ser una heroína para otras mujeres, llegas a serlo cuando en oración sacas fuerzas de la debilidad, coraje, estrategia y pasión.

 

Pastora Anita Alonso

Versículo de estudio:

RETO:

  • El desafío para las mujeres que siguen a Jesús, es acercarse a la realidad de otras mujeres que atraviesan por sufrimientos, como aquellas mujeres víctimas de la violencia, las que están en los hospitales, las que han sido desplazadas o están prisioneras. Quizá en estos momentos tan difíciles por los que atraviesa la humanidad, se puede hacer mucho, se encuentran por doquier mujeres desempleadas, vendedoras ambulantes, necesitadas.
  • Un desafío mayor sería realizar acciones concretas que ayuden a aliviar la situación de tantas mujeres. Se puede empezar por pequeñas acciones, como a Harriet Tubman, Dios va a mostrar el camino.