FE QUE SANA Y ACTÚA

Hace 2 años recibí una noticia devastadora, llegó aquel día malo que jamás pensé que viviría, fui diagnosticada con cáncer de mama, ¡qué noticia tan dolorosa, desesperanzadora y frustrante! Me encontré en un callejón sin salida, y ni hablar de las manifestaciones de mi cuerpo al iniciar la quimioterapia, cada cirugía (7 en total), el dolor que sentí ¡y aún más al verme calva! Sentía que mi vida se había acabado.

 

Sin embargo, todo esto me llevó a experimentar una fe que sana y actúa. Dios me dio a beber de sus palabras más dulces y fortalecedoras, me levantó y me hizo afrontar ese proceso duro y difícil, sacando lo mejor de mí y convirtiendo mi dolor en una perla preciosa. Hoy en día, esta experiencia me sirve para ayudar a cientos de mujeres que atraviesan la misma situación.

 

Muchas mujeres se quedan frustradas y sentadas en el valle del dolor, en mi caso fue la enfermedad. Dios no quiere que tengas una actitud de víctima, no digas “no puedo, me voy a rendir”. Por el contrario, cree que Él es tu Sanador, Restaurador y te hace un llamado a cumplir su propósito.

La misionera Lidya Prince no tuvo esa actitud de víctima, sino que entendió el plan de Dios para su vida. ¡Su biografía es fascinante! Tuvo una vida llena de comodidades, pero su sensibilidad a Dios la llevó a hacer lo que realmente llenaba su corazón: levantó un orfanato, se convirtió en la mamá de miles de niños; suplió su necesidad material y física, creyó en los milagros de sanidad, y al orar por ellos, muchos fueron sanados.

 

Lidya experimentó que la compasión y el servicio traen sanidad, entendió el poder espiritual que Dios le había transferido, sintió que tenía una osadía más allá de lo físico, se resistió a creer en las mentiras del enemigo, luchó y conquistó. Lydia Prince liberó el poder de su fe para el servicio a Dios y los demás.

 

Querida mujer, cuando no estamos enfocadas en nuestra necesidad, sino en Dios, Él desata sanidad y restauración; actuemos en fe para ver su poder en nuestras vidas.

Hoy te invito a levantarte y creer en que los milagros ¡son para ti! Dios me sanó y fortaleció en cada etapa de mi proceso y también lo hará contigo.

 

Estamos en tiempos de milagros sobrenaturales y creativos, así que debes creer que el Señor te responderá y te sacará de ese valle oscuro. Dios puede usar las circunstancias que estás viviendo para hacer de ti esa mujer de influencia que deja huella en la humanidad.
Declara Lucas 10:19 NBV “Sí, yo les he dado a ustedes (mujeres) poder para pisotear serpientes y escorpiones, para vencer todo el poder del enemigo, y nada les hará daño”.

 

Pastora Connie Villamil

Versículo de estudio:

RETO:

  • Alista hojas de colores y tus plumones favoritos.
  • Escoge el mejor lugar para tener un tiempo con Dios, sin distracciones.
  • Escríbele una carta a Dios, cuéntale cómo estás, qué piensas, qué sientes, qué milagros necesitas que Éll haga en tu vida, etc.
  • En esta carta abrirás tu corazón, sin omitir detalles, aún de tus momentos dolorosos, como esas noticias difíciles o diagnósticos adversos que estés enfrentando, sabiendo que en Su presencia está el consuelo que necesitas.
  • Finalmente pídele a Dios que desate en ti esa fe que sana y actúa. Decide creer que Él tiene el control de tu vida, que lo que estás viviendo tiene un propósito, que sacará lo mejor de ti, ¡Y te convertirá en una piedra preciosa!.